Juan Pablo, de
15 años de edad, es remitido al psicólogo de la EPS por la Orientadora Escolar
de la Institución Educativa donde él estudia. La razón son los continuos
incumplimientos de las responsabilidades académicas y la actitud grosera de éste
cuando es cuestionado por sus actuaciones. A esto se suman algunos
enfrentamientos violentos de Juan Pablo con compañeros de su mismo grupo y de
otros.
A la orientadora
escolar y a los mismos profesores les preocupa el comportamiento de Juan Pablo;
si bien nunca fue el primero de su clase sólo hasta el presente año se
convirtió en un problema para la institución. El aseo y la presentación
personal de Juan Pablo son muy pobres, se ha quedado dormido reiteradamente en
clase y ya ni siquiera participa en eventos deportivos como solía hacer y en la
hora de descanso se le ve sólo y alejado de todos.
La remisión a la
EPS se da luego de varios intentos infructuosos de los docentes y de la
orientadora escolar por persuadir a Juan Pablo para mejorar su conducta. De hecho
en un par de ocasiones se convocó a los padres de familia pero estos nunca se
presentaron a la institución.
Hasta el momento
no se tiene información socio-familiar de caso. Esta deberá ser complementada
por el grupo de trabajo según su criterio.
